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Santa Marina (Córdoba)

Historia local y familiar documentada
Los barrios de Santa Marina y San Lorenzo en el plano de Córdoba de 1905
Los barrios de Santa Marina y San Lorenzo en el plano de Córdoba de 1905.

Santa Marina es uno de los barrios históricos de Córdoba, antigua collación de la Ajerquía o ciudad baja, en su extremo norte, junto a la muralla y la torre de la Malmuerta. Toma el nombre de su parroquia, la de Santa Marina de Aguas Santas.

El barrio

Teodomiro Ramírez de Arellano lo describe en 1873-1877 como «uno de los mayores barrios de Córdoba, no solo en su estension, sino en el número de sus habitantes», con vecinos «de todas las clases de la sociedad»: aristócratas, clase media y proletaria, «muchos agricultores y no pocos industriales». Añade que muchas de las casas principales en que los nobles cordobeses tuvieron sus moradas estaban ya «entregadas á vecinos».[1]

Linda con los barrios de San Lorenzo y San Andrés.[2] La raya con San Andrés pasaba por el cruce del arroyo: la calle de Ocaña era ya de Santa Marina.[3]

La parroquia

La iglesia es una de las catorce parroquias que erigió Fernando III tras la conquista de 1236, y se tiene por reedificada entonces. El médico Enrique Vaca de Alfaro, en un libro impreso en Córdoba en 1680, la suponía anterior al año 607. Fue él quien defendió que la santa titular era Marina de Aguas Santas y no Margarita de Antioquía, con quien se la confundía, y desde entonces se empezó a añadir el «Aguas Santas» al nombre.[1]

La conquista y la puerta de Colodro

Cerca de la parroquia estaba la puerta de Colodro. Según la tradición que recoge el cronista, debe el nombre al almogávar Álvar Colodro, natural de Cobeña, que en una noche de enero de 1236 escaló por allí la muralla con Benito Baños y sorprendió a los centinelas: fue el comienzo de la toma de la ciudad baja. La puerta «ha sido abierta y cerrada siempre que se ha padecido alguna epidemia», y quedó abierta desde 1837.[1]

En el mismo borde del barrio se alza la torre de la Malmuerta, una torre ochavada unida a la ciudad por un arco, construida con arbitrios concedidos por el rey según una pragmática que Ramírez de Arellano vio en el Archivo municipal.[1]

El arroyo y la epidemia de 1785

Por Santa Marina y San Lorenzo bajaba un arroyo que recogía las inmundicias de los vecinos y las del Matadero, que entraban en la ciudad «por un arquillo inmediato á la torre de la Malmuerta». En 1785, durante la epidemia de tercianas, hubo que cerrar al culto la iglesia de Santa Marina por los muchos cadáveres sepultados en ella. Su parroquia fue la que más muertos contó: 111, frente a 87 en San Lorenzo. Las cifras de los hospitales, añade el cronista, «las motivaron en su mayor parte los barrios de Santa Marina y San Lorenzo».[4] Véase Arroyo de San Andrés (Córdoba).

Los mozos del barrio tenían fama, como los de San Lorenzo, de pendencieros: desde el siglo XV hay acuerdos del Ayuntamiento para evitar las pedreas «de los jóvenes de San Lorenzo, Santa Marina y otros».[2]

En Legajos

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, o sean apuntes para su historia, 1873-1877, paseo tercero, «Barrio de Santa Marina». Edición anotada de la Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, 2017.
  2. ↑ 2,0 2,1 Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, paseo segundo, «Barrio de San Lorenzo».
  3. ↑ Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, paseos de los barrios de San Lorenzo y San Andrés: la esquina del arroyo del Buen Suceso, la calle del Lodo, la de Ocaña y el hospital de San Andrés.
  4. ↑ Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, paseo tercero, «Barrio de Santa Marina»: el arroyo de Santa Marina y San Lorenzo y la epidemia de 1785-1786.