La oveja merina, la Mesta y las vías pecuarias

La oveja merina, productora de la lana más fina de Europa durante siglos, y el Honrado Concejo de la Mesta, la corporación que agrupó a los ganaderos trashumantes de Castilla entre 1273 y 1836, dejaron en el campo una red de caminos protegidos, las vías pecuarias, que todavía existe. Por el valle del Guadalquivir bajaban a invernar los rebaños de las sierras del norte, y en los términos de Almodóvar del Río y Posadas la cañada, sus cordeles y sus coladas siguen clasificados. De ese mundo quedan también pleitos entre ganaderos y labradores y topónimos como «Las Merinas», repetidos por toda España.
De dónde viene la oveja merina
Ni el origen de la raza ni el de su nombre están resueltos. La explicación más extendida relaciona «merino» con los benimerines (Banu Marín), la dinastía del norte de África. El historiador Robert S. López la apoyó con un documento: un recibo notarial de Pisa de 23 de junio de 1307 por cuarenta y nueve sacos «de lana que appellatur merinus», llegados desde Túnez. Según él, el nombre era entonces reciente y la raza habría pasado a la Península después de la toma de Algeciras, en 1344.[1]
La tesis tiene críticos. Charles J. Bishko recuerda que el recibo de 1307 es una noticia aislada y que, en el archivo de la Mesta, Julius Klein no encontró la palabra «merino» antes de 1442. Y aporta un dato cordobés: unos doscientos contratos de venta de lana de 1471 a 1515 del Archivo Municipal de Córdoba hablan repetidamente de «lana blanca fyna merina» como de un producto conocido de antiguo. Su conclusión es que el momento y el lugar de llegada del merino a la Península siguen sin resolverse.[2]
La Mesta
En 1273 Alfonso X reunió las asambleas locales de pastores, las mestas, en una sola hermandad para todo el reino: el Honrado Concejo de la Mesta. Se organizaba en cuatro cuadrillas, las de Soria, Segovia, Cuenca y León, y tenía jueces propios, los alcaldes entregadores, que recorrían las cañadas para devolverles la anchura que los pueblos y los labradores les hubieran quitado. La Mesta fue abolida en 1836 y sustituida por la Asociación General de Ganaderos del Reino.[3]
Sus privilegios quedaron recopilados en el Quaderno de leyes y privilegios del Honrado Concejo de la Mesta, en su edición de 1731.[4]
Las vías pecuarias
Los rebaños trashumantes pasaban el verano en las sierras del norte, los agostaderos, y el invierno en los pastos del sur, los invernaderos. Para el viaje tenían derecho a una red de caminos de anchura fija, que la ley actual sigue clasificando por categorías:[5]
| Categoría | Anchura máxima |
|---|---|
| Cañada | 75 metros (las noventa varas castellanas de la tradición) |
| Cordel | 37,5 metros |
| Vereda | 20 metros |
| Colada | la que fije su clasificación |
Las vías pecuarias son bienes de dominio público, «inalienables, imprescriptibles e inembargables».[5] Junto a ellas había descansaderos, abrevaderos y majadas para que el ganado parara a beber y a pasar la noche. Klein observó que las cañadas solo se amojonaban y se medían donde cruzaban tierras de labor: la anchura legal existe precisamente para defenderlas del labrador que sembraba hasta el borde.[3]
En el valle del Guadalquivir
La gran ruta que bajaba a Córdoba era la Cañada Real Soriana. Según el geógrafo R. Aitken, tras el valle de Alcudia seguía por «una cañada, utilizada principalmente por las ovejas de Soria», que conducía a Córdoba y al valle del Guadalquivir; en 1912 solo los rebaños trashumantes de Soria seguían visitando los pastos de Córdoba.[6]
La cañada cruza el término de Almodóvar del Río, donde es la única vía clasificada como cañada. En 1955 el Ministerio de Agricultura aprobó la clasificación de las vías pecuarias del municipio y la declaró «excesiva»: de sus 75,22 metros legales quedaba reducida a cordel, 37,61 metros, y el resto podía venderse.[7] Dos años después una nueva orden la redujo a vereda, 20,89 metros.[8] En el vecino término de Posadas la red incluye la Cañada Real Soriana y la Cañada Real de Córdoba a Sevilla, además de cordeles, veredas y coladas.[9]

Córdoba contra los ganados mesteños
La convivencia entre ganaderos trashumantes y labradores fue siempre conflictiva. En 1794 el diputado del común de Córdoba, Francisco Salgado y Salcedo, pidió al Ayuntamiento que hiciera valer la ordenanza y el privilegio de la ciudad para que los ganados mesteños no entraran a pastar en la campiña entre el Castillo del Bacar y Peñaflor. La representación se imprimió en 1795 y se envió a los pueblos de la provincia; la copia de Posadas está cosida a su libro capitular. Al año siguiente Posadas se negó a cumplir un despacho del alcalde entregador de la Mesta alegando que estaba «comprendida en la Ordenanza de Córdova». El episodio se cuenta en El pósito de Posadas.[10]
Los topónimos «Las Merinas»

Por toda España hay vías, vados y parajes llamados «Las Merinas»: el Cordel de Merinas entre Salamanca y Medina del Campo, el Cordel de las Merinas de Cáceres, otro entre Guadalajara y Madrid, o el abrevadero-vado de «Las Merinas» en la Cañada Real Leonesa o de Sevilla a Madrid, en el término de Hornachos (Badajoz).[11] El nombre no remite a un dueño: describe el lugar por donde pasaban o donde pastaban las ovejas merinas, y por eso aparece en sitios sin relación entre sí. En el término de Posadas, una heredad del pago de Calamón, junto al arroyo Guadazuheros, se llama también «Las Merinas», y la cruza la Colada de los Calamones, que nace en la Cañada Real Soriana.[12][9]
Véase también
- Tipos documentales históricos
- El pósito de Posadas
- La barca de Almodóvar del Río
- Medidas, monedas y cargas
Referencias
- ↑ Robert S. López, «El origen de la oveja merina», en la compilación de estudios sobre la Mesta y la trashumancia publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, pp. 121-132. Biblioteca Virtual del MAPA.
- ↑ Charles J. Bishko, «El misterio de la oveja merino», en la misma compilación del MAPA, pp. 38-45. Biblioteca Virtual del MAPA.
- ↑ 3,0 3,1 Julius Klein, The Mesta: A Study in Spanish Economic History, 1273-1836, Cambridge (Massachusetts), Harvard University Press, 1920. Traducción española: La Mesta, Madrid, Alianza, 1979.
- ↑ Quaderno de leyes y privilegios del Honrado Concejo de la Mesta, Madrid, 1731. Ejemplar digital en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
- ↑ 5,0 5,1 Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias, arts. 2 y 4. Boletín Oficial del Estado, n.º 71, 24 de marzo de 1995.
- ↑ R. Aitken, «Rutas de trashumancia en la meseta castellana», en la compilación del MAPA citada, pp. 180-181, a partir de la Descripción de la Cañada de la Provincia de Córdoba publicada por la Asociación General de Ganaderos en 1858.
- ↑ Orden de 27 de abril de 1955 por la que se aprueba la clasificación de las vías pecuarias del término municipal de Almodóvar del Río (Córdoba). Boletín Oficial del Estado, n.º 127, 7 de mayo de 1955, pp. 2848-2849.
- ↑ Orden de 21 de octubre de 1957 por la que se modifica la clasificación de las vías pecuarias de Almodóvar del Río. Boletín Oficial del Estado, n.º 284, 12 de noviembre de 1957, pp. 6476-6477.
- ↑ 9,0 9,1 «Red de Vías Pecuarias», plano n.º 7 de la Revisión de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de Posadas, mayo de 2002, con la clasificación de la Orden Ministerial de 7 de marzo de 1870 y su modificación de 15 de enero de 1971.
- ↑ Libros capitulares del Ayuntamiento de Posadas, libro de 1795-1796, planas 43-52. Archivo General de la Diputación Provincial de Córdoba, fondo del Ayuntamiento de Posadas.
- ↑ Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, programa Caminos Naturales, fichas del Cordel de las Merinas y de la Cañada Real de Merinas; y fotografías del abrevadero-vado de «Las Merinas» (Hornachos), Wikimedia Commons, 2024.
- ↑ José Luis Rodríguez Lara, Los nombres de lugar de la villa de Posadas, s. v. «Merinas, Las».