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Calle Gragea (Córdoba)

Historia local y familiar documentada
«5 E · Grajea», con jota, en el índice de vías del plano de Córdoba 1:6.000, entre 1900 y 1920
«5 E · Grajea», con jota, en el índice de vías del plano de Córdoba 1:6.000, entre 1900 y 1920.

La calle Gragea de Córdoba era una calleja del barrio de los Santos Nicolás y Eulogio de la Ajerquía que salía de la calle de Lineros —la de los trabajadores del lino— y había comunicado con la de Armas. Su nombre verdadero es Gragera, apellido de un Jurado del barrio que vivió en ella.

El nombre

«…dos callejas, la de Vinagreros por haber vivido en ella unos cosecheros de vinagre, y la de Gragea, que tuvo comunicación a la de Armas; su verdadero título es Gragera, apellido de un Jurado de aquel barrio que vivió en este sitio.»[1]

El nombre de la calleja es, pues, la deformación de un apellido: de Gragera a Gragea.

A veces se le atribuye también el nombre de «calle del Caño de Venceguerra». No es suyo: en el mismo pasaje, el cronista se lo da a la calle de Lineros, «por una alcantarilla que se ve entre las casas números 80 y 82» —una numeración que una calleja corta no alcanza—, y explica que el caño debía su nombre a Vicente Guerra, que según la tradición entró por aquel callejón con su gente en la conquista de Córdoba.[1]

Las grafías

La calle aparece rotulada de formas distintas en los planos de la ciudad: «Cª de Grajea» en 1811, «Grajea, Cja.» en 1851 y «Gragea» en 1884.[2] El propio cronista escribe indistintamente Gragea y Grageda.[1]

Todavía a principios del siglo XX el callejero oficial la escribía con jota: el índice de vías del plano de Córdoba a escala 1:6.000 «revisado por el Ayuntamiento», impreso entre 1900 y 1920, registra «5 E · Grajea».[3]

Junto a la calle del lino

El oficio que dio nombre a la calle de Lineros, de la que salía Gragea: rastrillar el lino
El oficio que dio nombre a la calle de Lineros, de la que salía Gragea: rastrillar el lino. Estampa popular neerlandesa, 1820-1839; ilustra el gesto, no la calle.

La calleja vivía pegada a la de Lineros, cuyo nombre explica el cronista inmediatamente después de nombrar a Gragea:

«Pocos títulos hay en Córdoba tan justificados como el de esta calle: casi hasta nuestros días hemos visto ocupadas sus casas por los trabajadores del lino, tanto en su rastrillado como en las demás faenas necesarias, y muchos eran también los almacenes a donde acudían las mujeres al cambio de las libras hiladas por otras en rama.»[1]

«Esta calle» es Lineros, no Gragea: el cronista acaba de explicar el nombre de Gragea por un apellido, y vuelve a la calle principal. Lineros no era solo un domicilio de rastrilladores: era también donde estaban los almacenes a los que las hilanderas llevaban el hilo terminado y recogían lino en rama. En otro paseo, al hablar de esta industria en general, el cronista cuenta cómo funcionaba aquel cambio: las mujeres tomaban «las libras de lino en rama» y las cambiaban por hilo, cobrando en el acto «según el grueso de la hebra», y había almacén que los días de entrega reunía a la puerta «trescientas o cuatrocientas mujeres».[4]

Los vecinos de 1908

Cuando Ramírez de Arellano escribe, entre 1873 y 1877, la industria del lino está desapareciendo por la competencia de la hilaza de máquina. En el censo municipal de Córdoba de 1908, los vecinos de Gragea censados son dos santeros venidos de Montoro, un zapatero de dieciocho años, jornaleros, un empleado que ganaba peseta y media al día, un músico de setenta y tres plateros en tres portales seguidos.[5] Ninguno trabaja el lino; qué hubo en la calleja antes, el cronista no lo dice.

La comunicación perdida

La calleja comunicaba con la de Armas hasta finales del siglo XVI o principios del XVII, cuando se levantó allí la casa número 9 de aquella calle y se cerró el paso. El cronista lamenta la pérdida y pide que se reabra «para comodidad de sus vecinos».[1]

La parroquia

La calle perteneció a la parroquia de la Ajerquía, la «iglesia del Río». Cuando en 1877 la parroquia se trasladó a la iglesia del antiguo convento de San Francisco, la calle la siguió, y los callejeros parroquiales recogen el cambio de nombre: «San Nicolás de la Ajerquía · Cja. Grajea · Gg 6» en el Almanaque del Obispado de 1886, y «Grajea, calleja → San Francisco» en el Almanaque del Diario de Córdoba de 1911.[6]

Véase también

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, o sean apuntes para su historia, 1873-1877, paseo de los barrios de los Santos Nicolás y Eulogio de la Ajerquía. Edición anotada de la Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, 2017.
  2. ↑ Callejero comparado de Córdoba, a partir de los planos de 1811, 1851 y 1884. Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, fondo digital.
  3. ↑ A. Fernández Fenoy, Plano de Córdoba / revisado por el Ayuntamiento, escala 1:6.000, Barcelona, Alberto Martín, [entre 1900 y 1920], hoja del nomenclátor de vías y edificios públicos. Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, reg. 463039.
  4. ↑ Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, 1873-1877, paseo del barrio de San Andrés, a propósito del gremio de uñeros.
  5. ↑ Censo municipal de Córdoba de 1908, calle Gragea, folio 25. Archivo Municipal de Córdoba.
  6. ↑ «Calles… y parroquias á que pertenecen», Almanaque del Obispado de Córdoba, 1886, p. 41, y Almanaque del Diario de Córdoba, 1911, p. 21. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.