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De qué se moría la gente en Córdoba (1903-1907)

Historia local y familiar documentada
Parte de nacimientos y defunciones de Córdoba de febrero de 1903 en el Diario de Córdoba
«Estadística demográfica»: los nacimientos y las defunciones de Córdoba en febrero de 1903, con las muertes clasificadas por causa. Diario de Córdoba, 18 de marzo de 1903, p. 1.

El 18 de marzo de 1903 el Diario de Córdoba publicó en su primera página, bajo el título «Estadística demográfica», el movimiento de la población de la capital durante el mes de febrero: cuántos habían nacido, cuántos de ellos eran ilegítimos y cuántos habían muerto, y de qué.[1] Los datos eran de la Dirección general del Instituto Geográfico y Estadístico y procedían del Registro civil. El periódico los daba con frecuencia, y tres de esos partes —febrero de 1903, julio y agosto de 1907— permiten ver cómo cambiaba la muerte de una estación a otra en una ciudad de unos sesenta mil habitantes. Ese mismo invierno de 1903, además, Córdoba tuvo viruela.

Febrero de 1903: el pecho

En febrero de 1903 nacieron en Córdoba 186 niños, «de ellos 27 ilegítimos», y murieron 130 personas. El periódico las clasificaba así:[1]

«2 de difteria y crup; 10 de grippe; 10 de tuberculosis; 15 de enfermedades del sistema nervioso; 48 de enfermedades del aparato circulatorio y respiratorio; 13 del digestivo; 1 de septicemia puerperal; 4 de vicios de conformación; 1 de senectud; 2 de muertes violentas y 24 de otras enfermedades».

Casi cuatro de cada diez muertos de aquel febrero lo fueron del pecho y del corazón, y otros diez de gripe. El parte cerraba con esta frase: «Deduciendo el número de defunciones del de nacimientos, resulta aumentada la población de Córdoba, durante el mes indicado, en 56 habitantes».[1]

Julio y agosto de 1907: el vientre

Cuatro años después, en pleno verano, el reparto era otro. En julio de 1907 nacieron 149 niños (15 ilegítimos) y murieron 139 personas: «fiebre tifoidea 1, viruela 1, escarlatina 3, grippe 3, tuberculosis 19, enfermedades del sistema nervioso 8, idem del aparato circulatorio y respiratorio 18, idem digestivo 44, idem génito urinario 4, vicios de conformación 3, senectud 2, muertes violentas 5, otras enfermedades 28».[2]

En agosto nacieron 147 (21 ilegítimos) y murieron 137: «fiebre tifoidea 1, viruela 1, sarampión 1, escarlatina 3, tuberculosis 14, enfermedades del sistema nervioso 15, idem del aparato circulatorio y respiratorio 30, idem digestivo 36, idem génito-urinario 1, septicemia puerperal y otros accidentes puerperales 1, vicios de conformación 4, muertes violentas 4, otras enfermedades 26».[3]

Puestos uno junto a otro, los tres meses dicen esto:

Febrero de 1903 Julio de 1907 Agosto de 1907
Nacimientos (ilegítimos) 186 (27) 149 (15) 147 (21)
Defunciones 130 139 137
Aparato circulatorio y respiratorio 48 18 30
Aparato digestivo 13 44 36
Tuberculosis 10 19 14
Viruela — 1 1

En invierno mataba el pecho; en verano, el vientre: el aparato digestivo pasaba de 13 muertes en febrero a 44 en julio. El periódico no da la edad de los muertos, así que no dice a quién se llevaba aquella mortalidad de verano. La tuberculosis, en cambio, mataba sin estaciones: entre diez y diecinueve personas al mes. Y en los tres meses nacieron más de los que murieron.[1][2][3]

La viruela de 1903

Gacetilla «La viruela en Córdoba» del Diario de Córdoba del 31 de enero de 1903
«La viruela en Córdoba», primera de las gacetillas del Diario de Córdoba del 31 de enero de 1903, p. 2.

El sábado 31 de enero de 1903 el Diario de Córdoba abrió su sección de gacetillas con este aviso:

«La viruela en Córdoba.— Hace cuarenta ó cincuenta días que se vienen observando en Córdoba algunos casos de varioloide (viruela que no supura) viruela discreta (viruela loca) y viruela confluente. La última epidemia que se presentó en esta capital empezó en igual forma y terminó haciendo un número bastante crecido de víctimas. Por esta razón nos permitimos llamar la atención de nuestras autoridades y de todos los padres amantes de sus hijos y del bien general para que vacunen á las personas que no lo estén y revacunen á todo el que haga diez años que fué vacunado.»[4]

Los casos venían, pues, de mediados de diciembre de 1902. Qué epidemia anterior tenía en mente el redactor, la gacetilla no lo dice.

Al día siguiente, domingo 1 de febrero, el mismo periódico contaba la respuesta: «El nuevo y celoso alcalde de esta capital, don Antonio Pineda de las Infantas, ha citado á la junta local de Sanidad para que celebre sesión el martes próximo, con objeto de tratar de las disposiciones que deban tomarse en vista de los casos de viruela ocurridos en Córdoba, y que […] denunciamos». En la misma nota el alcalde mandaba a la guardia municipal denunciar los tejados que parecieran ruinosos para que el arquitecto los reconociera.[5] Lo que acordó la junta, y cuántos enfermos y muertos dejó el brote, no se ha localizado: el parte de febrero, publicado en marzo, no trae la viruela como causa propia.[1]

El otro diario de la ciudad, El Defensor de Córdoba, no parece haberse hecho eco: en la transcripción automática de todo su año 1903 la palabra «epidemia» no aparece ni una vez.[6] Es una ausencia en una transcripción automática, no la prueba de un silencio, pero contrasta con dos días seguidos de gacetilla en el Diario.

La vacuna, a una peseta

Anuncio del Laboratorio Microbiológico de Córdoba con la vacuna contra la viruela a una peseta
Anuncio del Laboratorio Microbiológico de Córdoba, calle Realejo 62. Diario de Córdoba, 3 de julio de 1907, p. 4.

La viruela no desapareció: en julio y en agosto de 1907 el Registro civil seguía anotando una muerte por viruela cada mes.[2][3] Ese verano el Diario de Córdoba publicaba casi a diario el anuncio de un laboratorio de la ciudad:

«LABORATORIO MICROBIOLÓGICO DE CÓRDOBA. 62, REALEJO, 62. Vacunación preventiva contra la rabia en el hombre y los animales por los métodos Hőgyes, y el del Instituto de Pasteur, de París. Vacunación diaria contra la viruela. Tubo para inocular tres personas, una peseta.»[7]

Una peseta para tres. Un año después, en el padrón municipal de 1908, un fogonero declaraba ganar 2,75 pesetas al día y un empleado, 1,50.[8] Vacunar a tres personas costaba algo más de un tercio del jornal de un fogonero, o dos tercios del de aquel empleado.

Véase también

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 «Estadística demográfica», Diario de Córdoba, n.º 15.793, 18 de marzo de 1903, p. 1. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  2. ↑ 2,0 2,1 2,2 «Estadística demográfica», Diario de Córdoba, n.º 17.351, 12 de agosto de 1907, p. 1. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  3. ↑ 3,0 3,1 3,2 «Estadística demográfica», Diario de Córdoba, n.º 17.382, 13 de septiembre de 1907, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  4. ↑ «La viruela en Córdoba», Diario de Córdoba, n.º 15.748, 31 de enero de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  5. ↑ «De la Alcaldía», Diario de Córdoba, n.º 15.749, 1 de febrero de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  6. ↑ El Defensor de Córdoba, año 1903, búsqueda en el texto completo digitalizado, septiembre de 2026.
  7. ↑ Anuncio del Laboratorio Microbiológico de Córdoba, Diario de Córdoba, n.º 17.311, 3 de julio de 1907, p. 4. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  8. ↑ Padrón municipal de Córdoba de 1908, calle Barras, plana con los asientos 810 a 819, columna «Sueldo ó jornal que disfruta». Archivo Municipal de Córdoba.