Ir al contenido

Toros de noche y baños en el río (Córdoba, 1903)

Historia local y familiar documentada
Gacetilla «Corrida nocturna» del Diario de Córdoba de 1903
«Corrida nocturna»: «La función empezará á las diez de la noche… La empresa instalará los suficientes focos de luz eléctrica». Diario de Córdoba, 2 de agosto de 1903, p. 2.

El verano de 1903 Córdoba lo pasó de noche. En cuatro semanas, entre finales de julio y finales de agosto, la ciudad inauguró unos baños en el Guadalquivir con música hasta las once, anunció en su plaza de toros una corrida que empezaría a las diez de la noche, alumbrada con focos eléctricos, y después otra, también nocturna, de «señoritas toreras», con una de ellas rejoneando en bicicleta. En septiembre, el ruedo se convirtió en sala de conciertos.

Los baños del río (26 de julio)

Gacetilla «Los baños» del Diario de Córdoba de 1903
«Los baños», Diario de Córdoba, 28 de julio de 1903, p. 2.

El martes 28 de julio el Diario de Córdoba daba cuenta de lo ocurrido dos noches antes, el domingo 26:

«Los baños.— Anteanoche se efectuó la inauguración de los baños establecidos en la margen izquierda del Guadalquivir. Con este motivo, en dicho lugar y en el paseo de la Ribera hubo bastante animación. Una banda de música amenizó el acto, tocando variadas piezas desde las nueve hasta las once.»[1]

En la misma columna, la gacetilla siguiente anunciaba otra cosa: los maquinistas y fogoneros de la red de ferrocarriles Andaluces habían presentado a la compañía «una tarifa común de precios y unas bases para la regularización del trabajo», y si se las negaban pensaban responder con la huelga (véase Fogonero de locomotora).[1] El río tenía también su peligro: el 14 de agosto El Defensor de Córdoba contaba que un niño había estado a punto de ahogarse bañándose en el Guadalquivir y que otra persona lo había salvado «de una muerte cierta».[2]

La corrida nocturna de la Asunción

El domingo 2 de agosto el Diario anunció:

«Corrida nocturna.— El día quince del corriente, festividad de la Asunción de Nuestra Señora, se celebrará en la Plaza de toros una corrida de novillos-toros procedentes de la acreditada ganadería de don Antonio Guerra. La función empezará á las diez de la noche, y la lidia estará á cargo de dos aplaudidos espadas sevillanos. La empresa instalará los suficientes focos de luz eléctrica para que la plaza se halle en condiciones de que el nocturno espectáculo satisfaga al público.»[3]

Tres días después daba los nombres de los dos espadas: José Pascual, el Valenciano, y Fernando Gómez, el Gallo. No podía ser el Gallo padre, muerto en 1897: probablemente era uno de sus hijos, que toreaban como novilleros con el mismo apodo.[4] El cartel que El Defensor de Córdoba publicó del 12 al 14 de agosto precisaba que serían seis novillos-toros de la ganadería de Antonio Guerra, «vecino de Córdoba»; que las puertas se abrirían a las ocho y la corrida empezaría «á las diez en punto», y daba los precios: en la sombra, silla de palco 6 pesetas, asiento de cajón 5, delantera de barandilla 4 y entrada general 2; por las puertas del sol, 1,25 pesetas sin distinción de localidad, más el 8 % del timbre. Los dos primeros días el cartel decía «en la noche del 14»; el del día 14 ya decía «del 15».[5]

La novedad era la luz. El 13 de agosto El Defensor escribía que la corrida había despertado «gran interés entre los aficionados», que «el atractivo principal de la misma es el ser nocturna» y que los preparativos para la iluminación de la plaza estaban muy adelantados.[6] Al día siguiente el mismo diario publicaba, como gacetilla, un anuncio disfrazado: «Como las costumbres se van modernizando, tenemos entendido que en la corrida nocturna serán sustituidos los vendedores de vino de Montilla por elegantes señoritas que expenderán los acreditados y exquisitos Chocolates de Confianza de D. Demetrio Cabrera de Pozoblanco».[2]

Para comparar: seis años antes, en septiembre de 1897, una corrida de feria en la misma ciudad empezaba «á las cinco, en punto», con entrada general de sombra a 80 céntimos y de sol a 40.[7]

No se ha localizado la crónica de la corrida del 15. Pero cinco días después El Defensor hablaba del «buen efecto que estas corridas nocturnas en nuestro público producen».[8]

Las señoritas toreras (23 de agosto)

Lo decía a propósito de la siguiente. El 19 de agosto El Defensor anunció para «el próximo domingo» —el 23— una novillada nocturna «en la que tomarán parte señoritas toreras», y en la que «además de las suertes acostumbradas habrá una modernísima».[9] El día 20 explicaba cuál: las señoritas, que acababan de llegar a Córdoba, se las entenderían con cuatro novillos de los señores Lázaro, de Almodóvar del Campo; los despacharían «Angelita, Pepita y Sorianita», y «además Sorianita nos ofrecerá el nuevo y sugestivo espectáculo de rejonear un toro, en bicicleta».[8]

Un concierto en el ruedo (6 de septiembre)

La luz eléctrica sirvió también para otra cosa. La noche del domingo 6 de septiembre el Centro Filarmónico «Eduardo Lucena» dio un festival en la plaza de toros:

«Al circo taurino, tornado en salón espléndido é iluminado con potentes focos de luz eléctrica, acudió numeroso y distinguido público, en el que tenía el bello sexo dignísima representación. En el centro del redondel se había levantado amplia plataforma, adornada por guirnaldas de follaje y macetas con plantas olorosas… Centenares de sillas en largas filas formábanse alrededor de la plataforma.»[10]

Hacia las diez subieron al tablado las secciones vocal e instrumental del Centro; sonaron el pasacalle del 84 de Eduardo Lucena, la jota Mi tierra de Francisco Romero, el Capricho andaluz de Martínez Rücker y La Maquinista de Clavé; la banda municipal tocó la Rapsodia húngara de Liszt y la Danza macabra de Saint-Saëns, y el festival terminó «poco después de las doce».[10] En la misma página, el programa de la feria de Otoño anunciaba para el día 25 una corrida a cargo de «los célebres diestros cordobeses Lagartijo y Machaquito». El Lagartijo de 1903 era Lagartijo Chico, sobrino del gran Lagartijo, que había muerto en 1900.[10]

Véase también

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 «Los baños», Diario de Córdoba, 28 de julio de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  2. ↑ 2,0 2,1 El Defensor de Córdoba, 14 de agosto de 1903, p. 3.
  3. ↑ «Corrida nocturna», Diario de Córdoba, n.º 15.922, 2 de agosto de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  4. ↑ «Corrida nocturna», Diario de Córdoba, 5 de agosto de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  5. ↑ Anuncio «Plaza de toros. Corrida nocturna», El Defensor de Córdoba, 12 de agosto de 1903, p. 3; 13 de agosto, p. 2; 14 de agosto, p. 3.
  6. ↑ El Defensor de Córdoba, 13 de agosto de 1903, p. 2.
  7. ↑ Cartel de la corrida de feria, El Comercio de Córdoba, 6 de septiembre de 1897, p. 3. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  8. ↑ 8,0 8,1 El Defensor de Córdoba, 20 de agosto de 1903, p. 2.
  9. ↑ El Defensor de Córdoba, 19 de agosto de 1903, p. 2.
  10. ↑ 10,0 10,1 10,2 «El festival del Centro Filarmónico», firmado por Calvo Rubio, Diario de Córdoba, 8 de septiembre de 1903, p. 2. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.