Iglesia del Juramento de San Rafael (Córdoba)

La iglesia del Juramento de San Rafael, conocida también simplemente como iglesia de San Rafael, está en la plaza de San Rafael o del Juramento, en el barrio de San Lorenzo de Córdoba. Se levanta sobre la casa en que, según la tradición, el arcángel San Rafael se apareció al sacerdote Andrés de las Roelas y le juró que era el custodio de la ciudad.[1][2] A la plaza se entra desde el arroyo de San Rafael, el tramo con que el arroyo de San Andrés seguía su camino desde la plazuela del Buen Suceso.
La noche del 7 de mayo de 1578
Ramírez de Arellano cuenta la tradición tal como la recogían las Revelaciones del Padre Roelas, cuyo original dice haber visto en la parroquia de San Pedro. Andrés de las Roelas había nacido en 1525 y, sacerdote ya de unos cincuenta y dos años, vivía en la calle que hoy lleva su apellido, convaleciente de una enfermedad grave. Una noche oyó una voz que le decía: «Sal al campo y sanarás». Salió, y sentado en un collado vio venir a cinco caballeros, uno de los cuales le encargó que dijera al obispo que los huesos encontrados en la parroquia de San Pedro eran de los mártires de Córdoba. Después, durante muchas noches, se le apareció en su habitación un joven vestido de blanco que le hacía revelaciones,
- «…y por último, en la noche del 7 de Mayo de 1578, le juró por Jesu-Cristo, que era el guarda y custodia de esta ciudad».[1]
Roelas lo consultó con dos jesuitas, con el provisor y con otras personas doctas, «y todos convinieron en la verdad de sus palabras». El licenciado Pedro Díaz de Rivas publicó en Córdoba en 1650 El Arcángel San Rafael, particular Custodio y amparo de la ciudad de Córdoba.[1] La inscripción latina que se puso en 1651 al pie del San Rafael del puente romano recuerda la misma revelación: que el arcángel, «año de mil quinientos y setenta y ocho, reveló al Venerable Presbítero Andrés de las Roelas, las Reliquias de los Santos Mártires y últimamente le declaró, como Dios le había encargado la guarda de Córdoba».[3]
Del oratorio a la iglesia de 1806
En la casa de la aparición se hizo primero un oratorio. Según el cronista, la obra de la iglesia se empezó en 1610 y, «con tantas interrupciones», no se terminó hasta más de cien años después: la bendijo el canónigo Juan Pardo de Figueroa el 21 de junio de 1732.[1] La investigación reciente sitúa en cambio el comienzo de esa primera iglesia en 1653, tras una propuesta al Ayuntamiento del 6 de septiembre de 1652, y añade que se consagró el 25 de agosto de 1735.[2] La sacristía estaba en lo que había sido la cocina de la casa, con un pozo del que, al limpiarlo en 1685, sacaron una imagen de la Virgen de un pie de altura; un liberto, Antonio Domingo, se la llevó a una casa particular, y no se restituyó a la iglesia hasta el 22 de junio de 1737, por orden del obispo. Se la venera como Nuestra Señora del Pozo.[1]
Las versiones discrepan también sobre lo que se hizo a finales del siglo XVIII. Según el cronista, «no cabiendo casi gente en las grandes fiestas dedicadas á nuestro Custodio, la cofradía resolvió ampliarla, dándole la fachada actual, alargándola y haciéndole las naves laterales».[1] La investigación reciente, en cambio, sostiene que el proyecto de ampliación de Vicente López Cardera no se ejecutó y que se derribó la iglesia anterior para levantar otra de nueva planta.[2] En cualquier caso, la obra empezó el 23 de febrero de 1796 bajo la dirección de Vicente López Cardera y terminó en 1806, con la consagración del obispo Pedro Antonio de Trevilla.[1] Se pagó con una suscripción popular que, según Miguel Ángel Ortí Belmonte, reunió 61.148 reales.[2] El cronista elogia la fachada —tres cuerpos, frontón con San Rafael, San Acisclo y Santa Victoria, y dos torres con siete campanas, una de ellas de la primera ermita— y no el retablo: «el retablo no puede ser peor, y no sabemos por qué la cofradía lo prefirió á otro diseño aprobado por la Academia de San Fernando».[1]
La imagen del titular la hizo para la cofradía el escultor cordobés Alonso Gómez de Sandoval, que la reformó después para darle más adorno y colocarle las reliquias que lleva en el pecho; la anterior pasó a la iglesia del cementerio de San Rafael. Terminada la renovación en 1795, se bendijo en el palacio episcopal, pasó seis días en Santa Clara —con fiesta el 6 de noviembre—, quedó expuesta en la parroquia del Salvador y el 9 de noviembre volvió a su iglesia en procesión con la nobleza, los gremios, las comunidades, el Ayuntamiento y la tropa, por el Paraíso, las Tendillas, la Plata, San Pablo, San Andrés, el Realejo y Santa María de Gracia, «terminando con villancicos y Tedeum».[1]
La fuente y los marmolillos
El 22 de mayo de 1801 el Ayuntamiento concedió a la iglesia una paja de agua de la llamada de la Palma, con la condición de costear una fuente pública en un lado de la plaza; la fuente empezó a manar el 21 de marzo de 1809.[1]
Delante de la iglesia había cuatro marmolillos. En 1823 el concejal encargado del ornato público, Manuel Díaz, los mandó quitar y embutir las rejas de las dos casas de los lados, la del capellán y la del santero; «mas aquello se tuvo por un acto político, y en cuanto cayó la Constitucion lo volvieron á poner como estaba». Entre 1853 y 1855 se construyó con limosnas la capilla del sagrario.[1]
Los vecinos y su San Rafael
El cronista, que escribe en los años setenta del siglo XIX, deja tres episodios que vio o conoció:
- En la rogativa de 1855, en la que la imagen salió con las reliquias de los mártires y la Virgen de la Fuensanta, al pasar por el arco alto de la Corredera se cayó una niña desde un segundo piso a los pies de los que llevaban las andas; los médicos de la procesión la encontraron ilesa, «un suceso que muchos calificaron de milagro».
- En 1860, durante el cólera de Sevilla, corrió la voz de que iban a llevarse la imagen a escondidas a aquella ciudad, «y todas las noches se quedaban en la plazuela algunos vecinos del barrio de San Lorenzo, armados de gruesos palos, para oponerse á que tal cosa se hiciese».
- En 1861, invitada la hermandad a acompañar en una procesión al San Rafael de plata del Cabildo eclesiástico, contestó «que no acompañaba mas San Rafael que el suyo», y lo tuvieron que llevar los seminaristas.[1]
La plaza
La plaza se llamaba antes de don Arias de Acebedo, por la familia de origen portugués, ascendiente de los duques de Almodóvar del Río, que tuvo allí sus casas principales; la plazuela pequeña contigua conserva el nombre de Don Arias. A principios de enero de 1637 ocho hombres armados asaltaron la casa de don Arias y robaron dinero y prendas de valor; el corregidor Alonso Villarroel descubrió a los autores y el 17 de enero los hizo ahorcar en la Corredera.[1]
Se entra a la plaza desde el arroyo. En el cruce del arroyo de San Rafael con la calle de la Portería de Santa María de Gracia había una alcantarilla, «cuya forma actual no pasa de 1848 á 1850», que «da paso á la plaza del Juramento ó de San Rafael, nombre que toma de su iglesia».[1] En el callejero del Almanaque del Obispado de 1886 figura como «Pla. del Juramento»,[4] y el índice del plano de Córdoba 1:6.000 revisado por el Ayuntamiento, de entre 1900 y 1920, sitúa la iglesia de San Rafael en el cuadro 6 C, el mismo de las calles del arroyo.[5]
Véase también
- Arroyo de San Andrés (Córdoba)
- San Lorenzo (Córdoba)
- Calle Isaac Peral (Córdoba)
- Hospital de San Andrés (Córdoba) — la ermita del Buen Suceso, en la otra punta del arroyo
Referencias
- ↑ 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, o sean apuntes para su historia, 1873-1877, paseo segundo, barrio de San Lorenzo. Edición anotada de la Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, 2017.
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 «Iglesia del Juramento de San Rafael», Cordobapedia, consultado el 16 de septiembre de 2026, a partir de Lucía Chacón-Ledesma, El Maestro Mayor de Obras D. Vicente López Cardera, tesis doctoral, Universidad de Córdoba, 2023, y José María Torres Pérez, La Iglesia del Juramento de San Rafael en Córdoba (1796-1806).
- ↑ Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, 1873-1877, paseo duodécimo, barrio del Espíritu Santo.
- ↑ «Calles… y parroquias á que pertenecen», Almanaque del Obispado de Córdoba, 1886, p. 42. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- ↑ A. Fernández Fenoy, Plano de Córdoba / revisado por el Ayuntamiento, escala 1:6.000, Barcelona, Alberto Martín, [entre 1900 y 1920], nomenclátor de vías y edificios públicos. Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, registro 463039.