Ir al contenido

Círculo de la Amistad (Córdoba)

Historia local y familiar documentada
Gacetilla «Demostraciones» del Diario de Córdoba del 9 de febrero de 1860
«Demostraciones»: el Diario de Córdoba del 9 de febrero de 1860 cuenta la noche en que el Círculo celebró la toma de Tetuán.

El Círculo de la Amistad de Córdoba, cuyo nombre completo es Círculo de la Amistad, Liceo Artístico y Literario, es el casino de la ciudad acomodada, instalado en el antiguo convento de las Nieves, en la calle que por él se llamó del Liceo y hoy es de Alfonso XIII. El periodista Ricardo de Montis lo llamó «la casa de Córdoba».[1] Su primera década se puede seguir casi semana a semana en las gacetillas del Diario de Córdoba.

Dos versiones del origen

Las fuentes no coinciden en cuándo nació el Círculo.

  • Según Montis (1918), el Liceo Artístico y Literario nació en 1842, cuando unos aficionados al teatro arrendaron el viejo monasterio de Nuestra Señora de las Nieves para representar comedias, zarzuelas «y hasta óperas»; compraron después la finca, y las obras del casino empezaron el 24 de marzo de 1845 y no terminaron hasta 1848. Para Montis el Círculo es ese casino.[1]
  • Según la crónica del propio Círculo, redactada por su cronista José Cruz Gutiérrez a partir de las actas de la junta y publicada en Cordobapedia, el Círculo salió de otra sociedad: el Casino Cordobés, abierto en diciembre de 1853 en el café de Puccini, en la calle del Cabildo Viejo, rompió con el empresario por la cuota y los precios, y en 1854 se mudó al local de las Nieves, que abrió el 31 de mayo de ese año con el nombre de Círculo de la Amistad.[2]

Las dos versiones pueden describir dos sociedades sucesivas en el mismo edificio, pero ninguna fuente lo dice así, y las actas no se han consultado directamente.

Febrero de 1860: Tetuán

El 3 de enero de 1860, en plena guerra de África, el Diario anunciaba que los socios habían acordado «disparar 200 cohetes en el momento en que se reciba la noticia de la toma de Tánger ó Tetuan».[3] La noticia de Tetuán llegó a Córdoba la mañana del 7 de febrero. Esa misma noche el Círculo invitó a un ponche a todas las autoridades, al Ayuntamiento y a los jefes y oficiales de la guarnición, y abrió entre los socios una suscripción para obsequiar con carne, pan, vino y cigarros a los soldados y quintos de la ciudad; uno de los socios se ofreció a poner todo el vino, medio cuartillo para cada una de las «dos mil y tantas plazas».[4]

Dos días después el periódico contaba la noche: la mesa ocupaba todo el largo del salón principal, el conde de Torres-Cabrera, el barón de Fuente de Quinto y otros leyeron «lindísimas composiciones poéticas alusivas á las circunstancias», brindaron el gobernador militar, el alcalde y el presidente del Círculo, y la reunión acabó a las once. Aquel día, decía la crónica, la sociedad «ha recibido á miles de personas».[5] El número del 11 de febrero da cuenta de otro ponche, servido «á las siete de la noche» a los oficiales del batallón Provincial de Córdoba, que acababan de ofrecer un buffet a la ciudad en el salón del paseo de San Martín; allí se leyó una oda de Pedro Nolasco Meléndez, «A las tropas españolas en África».[6]

Lo que se perdía y lo que se encontraba

La sección de anuncios del Diario deja ver la vida menuda del casino. El 31 de octubre de 1860 se avisaba al dueño de un perrito habanero «con medio cuerpo pelado» de que podía pasar a recogerlo al Círculo, «donde se apareció».[7] En 1864 alguien perdió 200 sellos de correos de a cuatro cuartos entre la calle de Valladares y el Círculo; otro, un alfiler de perlas en una reunión de un jueves; una señora, una pulsera camino de la calle de Don Rodrigo; y un niño, un sombrero de paja con pluma blanca la noche del domingo 26.[8]

Algunas noches eran noticia por sí mismas. A mediados de noviembre de 1860 el gacetillero vio en el Círculo a un caballero recién llegado de Madrid jugar al ajedrez sin ver el tablero contra «mas de diez que rodeaban el tablero»; ganó, como había anunciado, y aún reprendió a su contrario por dejar la reina al descubierto.[9] El 7 de agosto de 1864 el periódico contaba que en unas excavaciones dentro del edificio se habían encontrado «algunas preciosidades» que se creían romanas, y pedía que se conservaran.[10]

El edificio crece

En septiembre de 1861 el Diario anunciaba que, concluidas las obras en curso, el Círculo «ocupará un lugar muy distinguido entre los edificios de su clase»,[11] y en abril de 1862 daba cuenta de que varios socios habían formado una sección literaria para promover unos juegos florales.[12] Para la visita de la reina Isabel II a Córdoba en 1862, la junta acordó «decorar é iluminar lujosamente su fachada como igualmente todo el interior» mientras la corte estuviera en Córdoba.[13] El 30 de diciembre de 1863 el gacetillero había visto unos espejos traídos para el Círculo por el Bazar cordobés, «que superan á cuantos habíamos visto hasta ahora en su género».[14]

Según la crónica del Círculo, el gran salón se levantó en 1858 y se amplió en 1867 con el Salón de Recepciones, que en 1870 se decoró con lienzos de historia de Córdoba de José Rodríguez de Losada.[2] Montis recuerda que Alfonso XII, al ver el salón, exclamó: «¡que más quisiera yo sino que tuviera mi palacio un salón como este!».[1]

La casa de Córdoba

Montis, que escribe en diciembre de 1918, enumera lo que pasó por aquellos salones: la recepción al marino Isaac Peral «cuando a raiz de su invento, vino a nuestra capital»; los banquetes de despedida a las tropas de la guarnición; las comidas con que obsequió y hospedó durante unas horas a «los jefes, oficiales y soldados de la primera expedición de tiradores Maüsser enviada a la campaña de Cuba, de la que volvieron muy pocos»; los juegos florales de la víspera de la feria de la Salud; una conferencia del almirante Cervera justificando el desastre de Santiago de Cuba; y los bailes de Carnaval. Y cuenta la respuesta de Capote, el viejo camarero, a unas señoras forasteras que le preguntaron para qué servían las tejas del fondo de la fuente del patio: «para que, cuando llueve, se resguarden los peces debajo de ellas».[1]

Véase también

Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 Ricardo de Montis, «El Círculo de la Amistad», Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, diciembre de 1918; publicado en el Diario de Córdoba y reunido en volumen en 1926.
  2. ↑ 2,0 2,1 «Real Círculo de la Amistad, Liceo Artístico y Literario», Cordobapedia, artículo redactado por José Cruz Gutiérrez, cronista del Círculo, a partir de las actas de su junta.
  3. ↑ Diario de Córdoba, 3 de enero de 1860, n.º 2812, p. 3, «Señal y festejos». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  4. ↑ Diario de Córdoba, 8 de febrero de 1860, n.º 2843, p. 1, «Obsequio» y «Patriotismo». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  5. ↑ Diario de Córdoba, 9 de febrero de 1860, n.º 2844, p. 3, «Demostraciones». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  6. ↑ Diario de Córdoba, 11 de febrero de 1860, n.º 2846, p. 1, sección editorial «Festejos». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  7. ↑ Diario de Córdoba, 31 de octubre de 1860, n.º 3067, p. 4, «Hallazgo». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  8. ↑ Diario de Córdoba, 1864, p. 4, anuncios de «Pérdida». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  9. ↑ Diario de Córdoba, 18 de noviembre de 1860, n.º 3082, p. 3. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  10. ↑ Diario de Córdoba, 7 de agosto de 1864, n.º 4206, p. 2, «Hallazgo». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  11. ↑ Diario de Córdoba, 7 de septiembre de 1861, n.º 3318, p. 3, «Mejoras». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  12. ↑ Diario de Córdoba, 4 de abril de 1862, n.º 3494, p. 3, «Resultados». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  13. ↑ Diario de Córdoba, 26 de agosto de 1862, n.º 3611, p. 3, «Acuerdo». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  14. ↑ Diario de Córdoba, 30 de diciembre de 1863, n.º 4020, p. 3, «Son buenos». Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.