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Higuera la Real

Historia local y familiar documentada
Cartel de la corrida de toros de Higuera la Real del 14 de septiembre de 1915
Cartel de la corrida del 14 de septiembre de 1915 en Higuera la Real, «festividad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y feria en esta población». Impreso en Fregenal de la Sierra.

Higuera la Real es una villa del suroeste de la provincia de Badajoz, en la sierra que hace frontera con Portugal y con la provincia de Huelva, a media legua de Fregenal de la Sierra. Hacia 1847 tenía 1.002 vecinos y 3.800 almas, 845 casas «de un solo piso por lo regular» y 32 calles empedradas en torno a la plaza de la Constitución, de sesenta varas de larga y cincuenta de ancha.[1] Su historia, tal como la cuentan los papeles, cabe en unas cuantas fechas: un voto hecho en el mar en 1666, la escasez de agua de 1834, una dehesa repartida a suertes y una feria que cada 14 de septiembre llenaba la plaza de toros.

Un voto en el mar (1666)

Además de la parroquia, la villa tenía la iglesia que fue de los jesuitas, dedicada a San Bartolomé. La levantó en 1666, junto con el colegio, don Francisco Fernández Dávila, caballero de Santiago, natural de la villa y vecino de Lima. La fundó, según el Diccionario de Madoz, «en virtud del voto hecho en peligro de muerte navegando del puerto del Callao á la c. de Panamá».[1]

El templo es de una sola nave, de 42 varas de largo, con doce tribunas de balcón de hierro y un altar mayor «con gigantescas columnas salomónicas»; Madoz lo encuentra «bastante parecido al de los mismos Jesuitas de Sevilla». En el colateral de la derecha se colocó por el mismo voto la imagen de Jesús de la Humildad, que estaba en una ermita de San Bartolomé, en las afueras, camino de Fregenal; en el sitio de aquella ermita quedaba en 1847 una cruz con el nombre del apóstol.[1]

Extinguidos los jesuitas —«estinguidos los Jesuítas», escribe Madoz—, la iglesia «recibió el tít. de real», se pusieron las armas de España sobre sus puertas y pasó a ser auxiliar de la parroquia. El colegio, convertido en escuela, estaba ya «ruinoso en su mayor parte». Los vecinos siguieron cuidando la iglesia: el órgano se hizo en 1814 «á espensas de los vec.» y costó 22.000 reales; y en la sacristía se guardaba una piedra de jaspe azul muy oscuro que había donado en 1808 don Juan Xetrero y Torrado, canónigo de la colegiata del Salvador de Sevilla.[1]

La parroquia, Santa Catalina, virgen y mártir, era más antigua: su capilla mayor se añadió en 1512 «empleándose solo 9 meses en su construccion», el retablo es obra de Jerónimo Velázquez y Francisco de Ocampo, y su torre de treinta varas daba las horas con la campana mayor, que era a medias de la iglesia y del ayuntamiento.[1]

El 14 de septiembre

Cartel de la corrida de toros mixta de Higuera la Real del 14 de septiembre de 1913
Cartel de la «corrida de toros mixta» del 14 de septiembre de 1913: toros de los herederos de Antonio Campos Varela, de Sevilla.

Dos siglos y medio después del voto, el Señor de la Humildad seguía marcando el calendario del pueblo. Los carteles de la plaza de toros, impresos en Fregenal por la imprenta de los Hijos de I. Blanco, anuncian la corrida del 14 de septiembre, día de la feria.

El de 1913 ofrecía una «corrida de toros mixta» con motivo de la «Feria y Grandes Festejos en esta Villa»: cuatro toros de los herederos de don Antonio Campos Varela, vecino de Sevilla, para Rufino San Vicente, «Chiquito de Begoña», y Trini Pérez, «Machaquito de Sevilla», con José García Panadero de sobresaliente «para caso inesperado». La entrada de sombra costaba 3,50 pesetas y la de sol 2,25.[2]

El de 1915 lo dice con todas las letras: la corrida se celebraba «en la tarde del 14 de Septiembre de 1915» por la «Festividad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Feria en esta población». Cuatro novillos-toros de don José Carbajal, de Zalamea la Real, para Francisco Díaz «Pacorro» y Antonio Abao; sombra a 3 pesetas, sol a 2, media entrada para los menores de diez años; puertas a las dos, corrida a las cuatro y media, «la banda municipal amenizará el espectáculo». Y una advertencia al pie: si hubiera que suspender la corrida ya empezada «por causas ajenas a la voluntad de la empresa, el público no tendrá derecho á reclamación alguna».[3]

La afición venía de lejos. En 1847 Madoz describe dos plazas de toros en el término, las dos junto a ermitas: una dominada por la azotea de la ermita de la Consolación y otra pegada a la vivienda del ermitaño de Nuestra Señora de las Nieves, frente a los molinos harineros, cuya fiesta se hacía el 5 de agosto «á espensas de varios molineros».[1] Si las corridas de 1913 y 1915 se dieron en alguna de ellas, los carteles no lo dicen.

El agua de 1834

Varias de las fuentes del pueblo que Madoz describe son obra de unos pocos años. En 1834, «con motivo de la escasez de aguas», los vecinos excavaron en el sitio de una fuente antigua e inutilizada, la del Bodonal, «y acudió abundante copia inesperada»: con ella hicieron la fuente de los Siete Caños, en las Peñuelas. El mismo año se construyó la fuente de la Carrera, a la entrada por el camino de Cumbres Mayores, que nacía de un pozo cubierto dentro de la última casa de la calle de Sevilla.[1]

En 1835 se rehízo la fuente del Gargallón, camino de Sevilla: hasta entonces el agua brotaba en una taza cuadrada de piedra, y desde ese año desaguaba «por 8 caños abultados de bronce» en un pilar labrado, con un lavadero de ropa al lado. Ese mismo año se hizo la fuente de la Torre, también con lavadero. Y una fuente nueva de cuatro caños, frente a la ermita de Loreto, «corrió por primera vez en el año 1837».[1]

El agua sobrante del Gargallón movía 22 molinos harineros, el primero a cinco tiros de bala de la villa y el último a tres cuartos de legua, «construidos todos casi en línea recta formando una especie de calle», y Madoz asegura que no se conoce que «haya faltado jamás agua para su movimiento». En la dehesa del Alcornocal, el pilar de la fuente de los Coristas tenía 38 varas de largo y en él podían beber a la vez 150 bueyes.[1]

La dehesa repartida a suertes

El ayuntamiento vivía de una sola dehesa de propios, de encina y alcornoque, de 2.500 fanegas. En la montanera engordaban en ella quinientas cabezas de cerdo, y después entraban a pastar las vacas, yeguas, cabras y cerdos de los vecinos pagando una cantidad módica por cabeza: «asi ha venido aprovechándose de tiempo inmemorial». Pero la diputación provincial acordó su enajenación a censo enfitéutico, y cuando Madoz escribe la dehesa «se acaba de dividir en 1.100 suertes, que se han sorteado entre igual número de vec., que las aprovechan individualmente».[1]

Con un presupuesto municipal de 32.700 reales, el pueblo tenía una escuela de niños pagada por los fondos públicos —3.300 reales para el maestro y 1.100 para un pasante— a la que iban 160 niños, y dos de niñas pagadas por las familias, con 150 alumnas. Se tejía en 120 telares de lienzos y lanas; había dos fábricas de sombreros, una de jabón blando, diez molinos de aceite y cuatro tahonas; el correo llegaba de Zafra tres veces por semana, y todo el comercio se hacía «á dinero efectivo».[1]

Junto a la ermita de la Consolación había unas piezas habitables que, «en tiempo de epidemia ó contagio», servían de lazareto.[1]

Las fechas viejas

Según Madoz, la villa fue de los Templarios hasta su extinción en 1314 y volvió entonces a depender de Sevilla, que enviaba cada año un justicia para lo criminal; la emancipación completa la compró por privilegio de Felipe IV del 11 de julio de 1633, «mediante el servicio de 8,000 ducados». En las guerras con Portugal la villa fue invadida y los enemigos «se apoderaron de los archivos». Sus armas son una higuera y dos fuentes.[1]

Véase también

Referencias

  1. ↑ 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, tomo IX, Madrid, 1847, voz «Higuera la Real». Texto digitalizado en Internet Archive (diccionariogeogr09mado).
  2. ↑ «Plaza de Toros de Higuera la Real. Corrida de toros mixta. El día 14 de Septiembre de 1913», cartel, Fregenal, Imp. Hijos de I. Blanco. Archivo y Biblioteca de la Diputación de Cáceres, registro 00096599; difundido en Europeana como dominio público.
  3. ↑ «Plaza de Toros de Higuera la Real… se celebrará en la tarde del 14 de Septiembre de 1915. Festividad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Feria en esta población», cartel, Fregenal, Imprenta Hijos de I. Blanco. Archivo y Biblioteca de la Diputación de Cáceres, registro 00096600; difundido en Europeana como dominio público.